EL PAIS

MEDIOCRIDAD OPOSITORA

16/01 La periodista Stella Calloni analiza el miserable rol que jugaron algunos miembros de la oposición y varios periodistas, que no dudaron en especular maliciosamente sobre la salud de la Presidenta.

Por Stella Calloni
 
La sorprendente saga de dudas, especulaciones y demandas que surgieron en los medios opositores y entre políticos, analistas, intelectuales de la oposición simplemente porque a la Presidenta de Argentina Cristina Fernández de Kirchner, operada el pasado 4 de enero, se le diagnosticó que finalmente no tenía células cancerígenas en la tiroides, como había anticipado un examen anterior, demuestra hasta qué límites de lo absurdo  ha llegado una oposición recientemente derrotada por la voluntad y decisión popular.

¿Les ha molestado tanto que la mandataria, como había previsto el primer diagnóstico,  no tenga cáncer, lo que debía producir tranquilidad en circunstancias mundiales como las actuales y hasta alegría como ser humano, para que reaccionen tan miserablemente como los que en el pasado (1952)escribieron en las paredes “Viva el cáncer” para festejar la muerte de Eva Perón?

Desilusionados porque siempre, como las aves de rapiña, sobrevuelan la esperanza de la muerte de presidentes o políticos molestos, a los que no se puede asesinar tan fácilmente como se hizo en tiempos cercanos y como esta vez la realidad superó sus fantasías, se dedican a competir a ver quien es más ingenioso en sus escritos, que dejan al desnudo sus miserias humanas.

¿Qué dirían si conspirativamente algunos periodistas pusiéramos en duda el diagnóstico del laboratorio al que recurrió el Hospital Austral, y dijéramos que en ese caso hay una conspiración para que la mandataria no se atienda debidamente? Pondrían el grito en el cielo. Y pasarían semanas insultando a los “conspiradores” en ese caso.  Y si el gobierno no hubiera dado el parte primero se hubieran ingeniado -pagando buenas sumas- para obtener ilegalmente el diagnóstico del laboratorio, con lo que hubieran hecho varias tapas y un festín en sus periódicos para decir que el gobierno “oculta que la Presidenta tiene cáncer”.

Esa misma Presidenta a la que han insultado durante años, ofendiendo a todas las mujeres. Recuerden sino los días del llamado conflicto del campo (marzo-julio de 2008) que en realidad era la rebelión de los patrones del campo, cortando rutas estratégicas, mientras sus peones, miles de  ellos condenados a trabajar y vivir como esclavos, eran obligados a levantar las cosechas para que sus dueños no perdieran  un solo peso. A eso le llamaron el “paro del campo”.

Unos y otros rivalizan ahora  en la despiadada y hasta cínica prosa miserable, ensayando estilos y sesudos análisis filosóficos, y hasta diálogos, todo en torno a una predicción pasible de errores, como le sucedió a una vieja amiga que en una punción de hígado le determinaron cáncer y en la operación surgió que no era y sobrevive hasta hoy, escribiendo y creando, después de su despedida de la vida..Y así ha sucedido infinidad de veces.

La rivalidad y competencia en torno a esta situación, debiera llamar a una reflexión mínima sobre las dirigencias políticas de estos tiempos. ¿Se imagina alguien a un Alfredo Palacios elucubrando pareceres sobre estos hechos o demandando que se aclaren las “dudas” en una situación semejante? O a tantos otros políticos en serio que hubo alguna vez - pertenecieran u  otro partido- prestándose a esta miserable conducta que nos alerta sobre en qué manos podría estar un país.

Y es bueno destacar conductas como la de el ex gobernador radical Pablo Verani, que entrevistado en la mañana del 1 de enero de 2012 sobre lo sucedido con Carlos Soria ese día en Río Negro, al plantearle el locutor de TN si la oposición iba a “investigar” los hechos, porque el crimen podía tener otras “connotaciones” (políticas se supone)le respondíó con dignidad que  la oposición no está paar eso. “Es la justicia” dijo Verani y aclaró que no era  “nuestro papel” buscar más patas al gato. Para este opositor digno no es responsable una oposición miserablemente conspirativa. ante lo cual el entrevistador no sabía cómo salir del atolladero..

Y leyendo a algunos analistas de los medios del poder hegemónico -entre ellos los que saltaron la tranca y partieron desde una izquierda ultrarradical para  participar ahora en estos nuevos torneos de  competencias mediocres, que tanto los degradan- hemos leído frases y artículos alienantes.

Dudas porque el caso de la Presidenta de la Nación ingresó en este margen estadístico de un dos o más  por ciento del margen de error que siempre contemplan los laboratorios como “falso positivo”, por supuesto remarcando que esto pasa “con apenas dos de cada cien pacientes” o que le han extirpado “sin necesidad” la tiroides aunque escucharon los partes médicos como todos, estableciendo que tenía dos nódulos siempre peligrosos porque pueden convertirse en cáncer, como sucede con tantos otros órganos del cuerpo humano.

Y hasta que Argentina ha hecho “un papelón ante el mundo” como si el mundo sacudido por la crisis estuviera pendiente de estas nimiedades domésticas en que parece hundirse la  lucha política local ante la falta de discurso serio y alternativas. No se aprendió nada a pesar de algunas autocríticas que surgieron después de las elecciones de octubre pasado.

Lo que sucede sorprende por lo burdo y miserable y uno se pregunta ¿hasta dónde se puede llegar cuando uno anda por el camino de la degradación personal, hasta tocar esos límites?

Y es imposible no sentir nostalgia de aquellos opositores dignos que supo tener el país y de los que ahora -salvo raras excepciones- hay una ausencia absoluta. Los laberintos de la desculturización neoiberal y del vaciamiento de principios y dignidades que hubieron, a lo que se añade la obediencia debida al poder hegemónico mediático, que hoy existe y se paga muy bien, ha tenido este efecto  nocivo y desgraciado para todos.

Somos muchos los que demandamos al gobierno ante leyes que son amenazantes como las que nos imponen de afuera, la  Ley Antiterrorista por ejemplo, o la necesidad de acelerar los pasos de la justicia en todos los aspectos y en lo social y ambiental y tantos otros, pero eso no nos hace descender a los sótanos de la miseria  humana.

 

Comentarios (0)

Agregar comentario

La finalidad de este servicio es sumar valor a las notas y establecer un contacto más fluido con nuestros lectores. Los comentarios deben acotarse al tema de discusión. Se apreciará la brevedad y claridad de los textos, y el buen uso del lenguaje: las malas palabras y los insultos no serán publicados.

MÁS NOTICIAS DE "EL PAIS"

TRAGEDIA FERROVIARIA EN LA ESTACIÓN PORTEÑA DE ONCE

22/02 Las cifras indican que hay  49 personas muertas y otras 600 heridas.

EL TURISMO GENERÓ UN MOVIMIENTO DE 1.700 MILLONES DE PESOS EN EL FIN DE SEMANA LARGO DE CARNAVAL

20/02 Así lo destacó un relevamiento realizado por la Cámara Argentina de la Mediana Empresa.

"NO ADMITIMOS ESPIONAJE Y SI LLEGARA A HABER SEREMOS INFLEXIBLES"

17/02 La ministra de Seguridad, Nilda Garré, habló sobre las denuncias sobre un supuesto proyecto de espionaje de Gendarmería hacia líderes sociales.

LA PRESIDENTA DENUNCIÓ QUE GRAN BRETAÑA ESTÁ "MILITARIZANDO EL ATLÁNTICO SUR, UNA VEZ MÁS"

07/02 Además, decretó que en 30 días se abra el informe Rattenbach.

MALVINAS: UNA CAUSA DEMOCRÁTICA, POPULAR Y LATINOAMERICANA

06/02 Desde la derrota y la postrera transición democrática, un seudopensamiento progresista dejó vacante la problematización de Malvinas y de tal modo el nacionalismo mal entendido copó la parada.